miércoles, 15 de septiembre de 2010

Imponente, incierta

Y rompedora infinidad

Del cielo en la tierra,

No es más que una

Aparente y distinta copia de lo original,

Lo celeste.

 

Una copia con propia vida

Que despierta emociones

Que recoge y anula mil caminares,

Que ahoga cien conversaciones

Y levanta infinitos despertares.

 

Aquella copia celeste,

En la que se consume

El más tardío de los soles,

Cierra en este día,

Cual candado,

El corazón de un marinero

Que nunca a navegado.


Publicado por PlumaNegra20 @ 17:10
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Comentarios

Neeeeeenico, este me ha gustado mucho, mucho!!

¿lo hiciste cuando estábamos en la playa? porque yo te veia inspirado...jajja

Publicado por maria19mam
viernes, 17 de septiembre de 2010 | 0:00

¡Y tan inspirado debía estar! ¡Me gusta mucho esta poesía! Si unas pocas palabras son capaces de abstraerme de la propia realidad y trasladarme por mis pensamientos sin darme cuenta de mis sensaciones físicas significa que esas palabras tienen una fuerza mayor a la de la gravedad terrestre. Esta poesía lo consigue.

Publicado por Eglador
viernes, 08 de octubre de 2010 | 15:46