sábado, 05 de junio de 2010

Son las cinco de la mañana,

Se rompe e lsilencio

En la Plaza de España.

Se advierten gritos de guerra,

Allí donde solo hay tiniebla.

 

Son las cinco de la mañana,

Vuelan hojas de plata.

Poco a poco

Al empedrado

Cae la escarlata.

 

Lobos de la noche,

Con una alhaja y

Algo más escapan.

La noche con el ruido

De varias nereidas

Se empapa.

Son las seis de la mañana,

Dos fines,

Vuelve la calma a la Plaza de España.


Tags: Andrés A M, Poesía

Publicado por PlumaNegra20 @ 19:38  | Relatos y poesía
Comentarios (5)  | Enviar
Comentarios
Vaya Andrés, veo que tú también te sientes inspirado hoy. Me gusta, todas las metáforas que usas me remiten a una especie de atraco o altercado en ese lugar. Desde mi punto de vista has escogido muy bien las figuras literarias para expresarlo, y, para expresar el ruido de las sirenas de la policía a través del grito de las nereidas: ¡el puto amo!
O la pelea de cuchillos a través del vuelo de las hojas plateadas y el derramamiento de sangre...
Publicado por Eglador
sábado, 05 de junio de 2010 | 19:54
Has descrito la poesía a la perfección, todo lo que has dicho es esactamente lo que queria transmitir. Impresionante. Gracias por el comentario.
Publicado por PlumaNegra20
sábado, 05 de junio de 2010 | 19:57
Lo que sigo preguntándome es si los dos fines que dan título al poema son (y tengo algunas posibilidades en mente):

1.- El fin con el que la calma se pierde en la plaza (el robo o el altercado).
2.- El posible fin de la vida de la persona que haya resultado herida en la lucha.
3.- El fin de la noche (acaba a las 6 de la mañana y a estas alturas veraniegas ya comienza a atisbarse la luz del alba).

¡Me encanta!
Publicado por Eglador
sábado, 05 de junio de 2010 | 19:58
En realidad lo que quería transmitir es la segunda cosa, el fin de dos personas tras la lucha, de ahí lo de las navajas y la sangre. Gracias!
Publicado por PlumaNegra20
sábado, 05 de junio de 2010 | 20:03

En efecto, Andrés, Eglador te desmontó el chiringuito vilmente. ¡Ja, ja! Pero te aseguro que los comentarios ha sido lo último que he leído. ¿No es curiosa la enorme diferencia entre relatar un robo de esta forma y con estilo periodístico?

¡Me quedo con ésta!

Publicado por MiguelArmandoM
domingo, 13 de junio de 2010 | 3:00