Contar vuestra historia
A modo de crónica
Sería interrumpir el cosquilleo
Que os recorrió durante
El primer beso.
Inseguras
Eléctricas,
Inquietas
Confiabais en la confianza de la otra.
Fue una madrugada fresca
Como vuestros labios,
Precedida de una noche calurosa
Como vuestras ganas,
Empañadas de sal,
Música y miradas.
Y si la fluidez no fuese agua,
Nunca le hubieses salpicado los tobillos,
Y ella
No hubiese corrido a salpicarte los muslos
Y tú
No habrías jugado a tirarla
Y ella
No te habría calado hasta los huesos
Y nada habría fluido por vuestros poros
Con el primer parón:
Pupila contra pupila,
Grano de arena contra grano de arena,
Rodilla contra rodilla,
Impulso contra conciencia,
Prejuicios contra sabor.
Porque aquel sabor a carmín
Y a mar
De unos labios tímidos
Y fríos
Os marcaron con el endeble velo del prejuicio
Que estimuló a la conciencia
Que mediante un impulso
Hizo reaccionar al cerebro
Que automáticamente lo envió al corazón
Y fue él quien dio la orden
De beber esa gotita de fluidez
Que corría por su boca.
Esas bocas que, a veces,
Muerden lágrimas
Y escupen sollozos por estar unidas.
15.03.10